El Miércoles de Ceniza, con gran dolor y pesar, fue enterrada la sardina, dando fín a la fiesta del carnaval. Se vivieron momentos dramáticos, pero así es la vida: un ciclo de alegrías y tristezas.
Esta es la tradicional carroza que todos los años traslada a la pobre sardina hacia el lugar donde será quemada. Los personajes son los tradicionales de todos los años en San Fernando de Henares: el enterrador y su hijo (guiando los caballos), el cura (este año con una caperuza muy fashion), el del gorro de vaquero y bigote a lo Dali y las múltiples plañideras. Todos dando color a este tradicional y entrañable momento.





Menos mal que la sardina “repite”